Es una de las dudas más grandes del marketing digital: ¿deberías publicar los precios en tu web y redes sociales, o es mejor usar el temido «precio por interno»?
Hoy quiero abordar esta cuestión que, aunque parece simple, tiene implicaciones profundas en la eficacia de tu estrategia de ventas.
En un mundo digital hiperconectado, la transparencia es primordial. Tus clientes potenciales valoran su tiempo y quieren información rápida. Imagina navegar por Amazon y encontrar un botón que dice «preguntar precio por DM». Sería frustrante e inviable.
Cuando no compartimos los precios, creamos esa misma fricción y corremos el riesgo de ahuyentar a clientes cualificados.
Desmitificando los mitos de ocultar tus precios
Muchos emprendedores y consultores evitan publicar precios por dos miedos principales. Analicemos por qué son, en su mayoría, infundados.
Mito 1: «Mi competencia va a copiar mis precios»
Seamos honestos: tu competencia ya está a un clic de distancia. Con o sin tus precios publicados, pueden investigar fácilmente el rango del mercado (e incluso hacerse pasar por un cliente). Tu verdadera ventaja competitiva no es tu precio, sino tu valor, tu proceso y tu marca personal.
Mito 2: «Si pongo el precio, ya nadie me escribe»
Este es el punto clave. Si la única razón por la que alguien te contacta es para preguntar el precio, tienes un problema de marketing, no de precio. Tu contenido no está transmitiendo el valor que proporcionas.
Publicar tus precios es el mejor filtro de ventas que existe.
Te aseguras de que las personas que te contactan ya saben lo que pueden esperar. Esto ahorra tiempo y energía para ambos, permitiéndote enfocar tus llamadas de ventas en clientes que ya están cualificados y listos para comprar.
Cuándo SÍ y Cuándo NO publicar tus precios
Entonces, ¿la respuesta es siempre «sí»? No exactamente. La estrategia correcta depende de tu modelo de negocio.
Cuándo SÍ publicar tus precios (Recomendado)
- Productos y E-commerce: Es obligatorio. Sin precio, no hay venta.
- Servicios «Productizados»: Si ofreces paquetes claros (Ej: «Auditoría Web por 500€», «Setup de CRM por 1.200€»), mostrarlos te posiciona como transparente y profesional.
- Servicios de Entrada (Low/Mid-Ticket): Para workshops, cursos o consultorías iniciales, el precio claro elimina la barrera de entrada.
La excepción: servicios 100% personalizados y High Ticket
Aquí es donde la regla se flexibiliza. Si tu negocio se centra en servicios high ticket o proyectos 100% a medida, es casi imposible dar un precio fijo, ya que el coste depende de la personalización.
Pero incluso aquí, la transparencia parcial es tu mejor aliada.
La estrategia del «Precio desde…»
Si ofreces servicios personalizados, la mejor estrategia es publicar un precio ‘desde’. (Ej: «Proyectos de Growth Marketing desde 2.000€/mes», «Consultorías de IA a medida desde 5.000€»).
Esto logra lo mejor de ambos mundos:
- Filtras a los curiosos que buscan soluciones de 50€.
- Atraes a clientes serios que entienden el rango de inversión.
- Estableces un anclaje de precio que posiciona tu valor.
El precio es parte de tu Marketing de Valor
Sí, recomiendo mostrar tus precios en la mayoría de los casos. Te ayudará a atraer clientes adecuados, construirá confianza y hará tu proceso de ventas infinitamente más eficiente.
Si te encuentras luchando por vender más allá del precio, o te resulta complicado justificar el valor de tus servicios de alto ticket, el problema no es mostrar el precio, sino construir la percepción de valor que lo sustenta.
Y recuerda, si necesitas ayuda para estructurar tu escalera de servicios y atraer clientes de alto valor, estoy aquí para ayudarte.
¿Quieres que analicemos tu estrategia de precios y propuesta de valor?

